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NOTA A ALBERTO GRANADO
Nos reunimos con Alberto Granado y Calica Ferrer en el Teatro
Caras y Caretas, en la presentación de su libro organizado por
el SUTERH, reunión a la que se sumó, además de los acompañantes
y familiares de Granado, el escultor que hizo la estatua del Che
que se colocará en Rosario.
Antes de la misma, tuvimos el
honor de sentarnos a tomar un café con Granado y la oportunidad
de efectuarle un pequeño reportaje, al que se brindó
amablemente.
Alberto, de quien nació la idea del viaje?
“Fue de ambos, yo soy seis años mayor que él y aunque yo
tenía 20 y el 14 años, comenzamos, cada uno por su lado, a
pensar en el viaje. En realidad también nació en el año 50 con
un viaje en bicicleta por Argentina. Yo sabía mucho de geografía
y podía hablar de cualquier lugar del mundo. Así se fue armando
el viaje y todos me querían acompañar, pero finalmente lo hizo
él y resultó el mejor compañero de viaje que pude conseguir”.
Hay algunas anécdotas en su obra,
sobre todo cuando llegaban a lugares donde la gente era
explotada, que marcaron el futuro de Ernesto?
“Ahí fue donde fue naciendo la idea que lo importante no
era conocer el mundo sino tratar de cambiarlo. Desde que se
rompe la moto comienza a surgir un liderazgo nuevo. Hasta ahí el
líder era yo, pero cuando debimos dejar la moto por inútil, me
di cuenta que el liderazgo lo iba ganando este muchachito que
vio a las mujeres enfermas, que hablaba mal de los políticos;
ahí fue surgiendo el futuro Che Guevara”.
Hay muchas versiones y por eso le quiero preguntar dónde quedó
la moto Norton en al que viajaron?
“Quedó en Santiago de Chile y mis dos hermanos fueron allá
con repuestos y la trajeron a Córdoba. Allí la vendimos por
piezas, porque era motor 39 que allí no había. Hay gente que
dice tenerla pero es mentira”.
La réplica que usaron en la
película es muy parecida?
“Es una Suzuki pero está muy igual, porque la hicieron con
mucho corazón y está funcionando muy bien. Es una réplica, como
una fotocopia”.
Que me diría Ud. a mi, que a los
56 años estoy preparando un viaje por toda la Argentina llevando
un mensaje espiritual?
“Adelante, compañero! Hasta la victoria, siempre!”.
Luego de esta amena charla se
efectuó la presentación de la nueva edición de su libro,
presentado como donde se habla de Ernesto como su amigo, porque
todavía no era el Che: “Granado escribe durante el viaje,
como su amigo escribía su propio diario. Alberto ha venido de
Cuba para festejar los 80 años del Che y presentar su libro
junto a Calica, quien está retribuyendo el prólogo que Alberto
hizo de su libro”.
A continuación, tomó la palabra Calica Ferrer, quien expresó:
“De esta forma hemos comenzado a festejar el 80º cumpleaños
de Ernesto, que es el día 14. Para nosotros sigue siendo
Ernesto, para el mundo es el Che. Y nuestro regalo, en este caso
un regalazo, es que haya podido venir Alberto, que fue el gran
amigo del Che y que se reedite el libro en Argentina. Con
respecto al libro, puedo decir con toda autoridad que este viaje
fue tal como se cuenta y yo soy el testigo que lo certifica,
porque yo comienzo a conocer este viaje cuando Guevara vivía en Araoz y Alsina. Allí leía las cartas que él le mandaba a su
madre, que eran muy detalladas y por ellas conozco este viaje
que estos dos locos geniales habían iniciado. Con los años tengo
el honor de haber viajado con el Che, conociendo otras partes de
América, que ellos no habían hecho. En este viaje, y en la
intimidad del mismo Ernesto me contó el viaje que relata
Granado. Nos separamos en Guayaquil, yo no termino el viaje con
Guevara, de acuerdo a lo que habíamos quedado, que era llegar a
Caracas. Luego, rememoro las conversaciones sobre el primer
viaje, sobre todo por la importancia que había tenido en la
formación de Granado y del Che. Este es mi certificado con
respecto al libro. Ernesto siempre tuvo un especial afecto por
Alberto. Años después, cuando Granado se fue a vivir a Cuba, me
invitó y me dijo que me esperaban. Alberto se fue primero solo,
sin su familia, y tuvo la suerte de compartir muchísimas horas
más con el Che. Este libro es un testimonio muy importante de la
vida de Ernesto. Tal vez no trate la parte histórica que le dio
merecida fama, sino que se cuenta como era este muchacho que
Alberto conoció cuando tenía 14 años. Porque una cosas es la
foto del póster y otra como era realmente, y en el libro de
Granado van a encontrar la respuesta”.
Seguidamente, Alberto Granado
comentó: “Voy a repetir una frase que dijo siempre en
Cuba: este viaje me produce emoción y alegría, porque voy a
rememorar los tiempos juveniles. Estoy contento porque se
festejan los 80’ del Che y porque he vuelto a la Argentina, que
siempre es mi patria. A pesar de haber vivido 50 años afuera,
sigo siendo argentino, porque ella me formó científica y
éticamente. Si un país me forma no lo cambio por otro”.
“Aquí estoy con este
librito, que en un principio no fue más que la forma de expresar
mi admiración por las cosas que veía y nunca me hubiera
imaginado que luego, por razones de la vida, se transformó en
una forma de lucha para evitar el endiosamiento de Ernesto. En
mi recuerdo tengo la figura de un hombre de carne y hueso, del
que vamos a hablar ahora. El libro lo escribí como un testimonio
y después la vida se encargó de demostrar como fue
evolucionando. Y de ese Che, de ese muchacho que fue cambiando
es de quien quiero hablar. He tenido la suerte, primero, que mi
vida girara en torno a mi amistad con Ernesto, segundo por los
viajes, y tercero por haberme adherido a la lucha a favor de la
revolución cubana. No les hablo solo del muchachón que salió de
viaje, sino de otros aspectos de su vida que considero
interesantes”. “Esta debe ser una fiesta, un momento de
felicidad, que el Che se merece por todo lo que hizo y porque el
mundo se proyecte a través de sus ideas y su forma de actuar”,
finalizó.
El Gurú (HA)
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